Este de Asia

En este bloque de países asiático orientales, especialmente Japón, también Corea del Sur en menor grado, se ha erigido en potente emisor de turismo hacia el extranjero. China, después de reticencias a la admisión de turistas del exterior promociona la actividad intensamente y lleva camino de convertirse en uno de los países pioneros de Tº receptivo a escala mundial.
Los japoneses viajan por todo el Mundo para contactar con los sistemas productivos, económicos en general, del resto del mundo desarrollado y para conocer sus modelos y, una vez establecidos los contactos, para estudiar y para disfrutar de las culturas y modos de vida de los países que lo componen. China, por su parte, abrió sus puertas sólo hacia 1.990.
Los recursos de que dispone Asia Oriental también son considerables. En primer plano figuran los históricos, derivados de sus muy antiguas culturas, que datan desde tiempos prehistóricos, seguidos de los de las largas etapas feudales y de otras posteriores.

China

Introducción

Se está en presencia de un inmenso país, extensísimo territorialmente y el más poblado del Mundo. Por el N limita con Mongolia y con Rusia, por el NE con Corea del Norte, por el S con Vietnam, Laos, Myanmar (Birmania) y la Unión India, por el SO con Bután, Nepal, India, por el E Paquistán, Afganistán, Kirguizistán, Kazajstán y Tadkijistán y por el E y SE, está bañado por el Mar de la China y por el Mar Amarillo
Capital: Pekín (Beijing).
Clima: variadísimo, explicado por las grandes extensiones. Varía de oeste a este y de norte a sur. Las áreas alejadas del mar tiene climas continentales muy duros, con muy fuertes amplitudes térmicas entre invierno y verano, estación ésta muy calurosa, y clara pobreza en precipitaciones. Las regiones del sureste son intensamente lluviosas en verano, afectadas por el monzón, y muy secas en invierno. Durante la época del monzón son frecuentes también los tifones. Las precipitaciones van enrareciéndose según se progresa hacia el oeste y hacia el norte. En consecuencia, el noroeste es, o muy seco, o propiamente desértico. Los inviernos de Pekín (Beijing) son bastante duros, a pesar de encontrarse a la misma latitud que Madrid.
A lo largo de su muy prolongada historia, los chinos se han considerado el ombligo del Mundo, por lo que no necesitaban, y rehuían, el contacto con el extranjero, al que consideraban inferior. Incluso los avatares políticos del siglo XX, que acabaron con la implantación de un régimen comunista, hicieron considerar peligrosas las visitas de turistas extranjeros. Sólo en los dos últimos decenios de la pasada centuria China abrió ampliamente sus fronteras comprendiendo que la actividad turística era una excelente manera de captar divisas, tan necesarias a su economía. Así, inició una ambiciosa política de organización de todas las infraestructuras turísticas, en especial de las hoteleras y de restauración.

Recursos Turísticos

Intentar exponer todos los recursos turísticos de este país sería vana pretensión. Son tales que, en un futuro no lejano, es muy posible que se convierta en el primero del Mundo en cuanto a recepción de Tº.
En tan inmenso territorio la gama de paisajes ha de ser necesariamente muy amplia. Su civilización, gestada a lo largo de milenios, ha dejado como frutos múltiples monumentos de valía y manifestaciones folclóricas muy atrayentes para el occidental.

Cantón

Es una de las ciudades económicamente más importantes y dinámicas de China, banco de pruebas para un sistema económico similar al de mercado, distinto al de la economía de planificación central del país. Por ello es una ciudad de Ferias, Convenciones y Congresos que atrae industriales, comerciantes y gente de negocios de todo el Mundo. En su área de influencia económica y geográfica, más hacia el interior, se emplaza Guilin, en un paisaje de gran belleza y cuya mayor joya es la gruta cárstica de la Flauta de Caña. También atrae por su historia, que ha legado la Colina de las Siete Estrellas.

En pleno Mar de China Meridional , y en la misma área de influencia, a pesar ya de la distancia, aparece la isla de Hainan, especializada turísticamente en actividades heliotrópicas, con relevantes centros playeros.

Shanghai

Al Este, en el límite entre el Mar Amarillo y el Mar de China Oriental, se sitúa otra de las grandes ciudades chinas; ciudad abigarrada y relativamente moderna es una muy importante meta turística. Baste decir que sus Jardines Yu Yuan, distintos según parcelas, en primavera reciben millones de visitantes diarios. En el Templo del Buda de Jade se venera una talla realizada en una pieza única de este material. Hangzhou tiene aún mayor importancia por sus templos, entre los que sobresalen los de Lin-Yin, la muy tradicional y antigua pagoda de las Seis Armonías y el templo del Alma.

Xi'Án

Muy al interior del país, en la cuna de la primitiva cultura china, antigua capital imperial. Aquí se visita aparte de la muralla y de una bellísima Pagoda budista, la mundialmente conocida tumba de Qin Shi Huang, con el originalísimo ejército de terracota, formado por varios millares de estatuas de soldados y caballos, todos distintos y a tamaño natural. Fue descubierto al lado de la tumba en los años 1.974 y 1.976 y hoy está alojado en un museo in situ.

Pekín

Antigua capital imperial y actual de la República China. Es, sin lugar a dudas, el principal objeto turístico del país. Sus atractivos son muy cuantiosos y de excepcional valor lo que, para conocerlos suficientemente, requieres estancias y recorridos de varios días: 4 días apenas bastan para ver lo más elemental. Beijing ha conocido en fechas recientes una acelerada transformación. De pocos hoteles y de baja calidad, de casi inexistente servicio de taxis y de restaurantes, ha pasado a una amplísima oferta de todos estos servicios, cubriendo con eficacia las necesidades turísticas. Nunca debe olvidarse, desde luego, que se está en presencia de una ciudad enorme y multitudinaria.
Los monumentos a visitar están esparcidos por toda la ciudad y muchos de ellos son demasiado grandes para ser contemplados en una visita rápida. En la cabeza en cuanto a magnificiencia, y a visitas, millonarias anualmente, está la Ciudad Prohibida, con el conjunto de los Palacios, y del Museo, Imperiales. Imprescindibles son también el Templo del Cielo, hacia el sur de la ciudad, el Palacio de Verano, al noroeste, y por supuesto las excursiones a las tumbas de la dinastía Ming y a la Gran Muralla, en las proximidades de la capital.
El auténtico emblema de Pekín es la Plaza de la Paz Celestial, Plaza de Tiananmen, con capacidad para más de un millón de personas. En su entorno se sitúan el Mº de la Revolución, el Mº de Historia, el mausoleo de Mao Tsé Tung y el Gran Salón del Pueblo.
El Templo del Cielo, en la parte meridional de la ciudad, es el más representativo y especialmente bello. Su estructura consiste en un cono coronando tres grandes terrazas.
El Palacio de Verano, alejado ya del centro, data del siglo XVIII y es una curiosa muestra de mezcla de estilos, tanto occidentales como autóctonos. En sus jardines, su Camino Cubierto lo está así por vigas, columnas y arcos, en maderas policromadas. Es también espectacular el denominado Barco de Piedra y el Puente de los Diecisiete Arcos.
La Ciudad Prohibida, con acceso por la Plaza Tiananmen, lo fue durante más de 500 años para todos los que no fueron emperadores, cortesanos, eunucos, integrantes del harén o sacerdotes. Antes de llegar a las estancias imperiales, de puro lujo y esplendor orientales, se pasa por los conjuntos de la Biblioteca, de la Imprenta y del Palacio de la Cultura. Todo el recinto es una maravilla y un riquísimo relicario de pinturas, piezas en jade, porcelanas y otros variados tesoros.
Al borde de la Ciudad Prohibida se emplaza un enorme parque con el gran lago Bei Hai, el Palacio que Recibe la Luz, la Dagoba Blanca y el Pabellón de Jade.
Excursión imprescindible es a la Gran Muralla China. Sus sectores más antiguos datan del siglo V a.C. Se levantó como contención ante las tribus del norte y los mongoles. Los sectores mejor conservados se localizan a 60 y a 80 km de la capital, si bien es una construcción que zigzaguea entre valles y montañas a lo largo de 7.000 km. Aparte de su carácter defensivo era también una “autopista” de comunicación entre las regiones del imperio. Por su parte superior circulaban sin ninguna dificultad, ejércitos, amplios carromatos con armas, bastimentos, etc.

Hong-Kong

Colonia británica en el sur del país hasta el 30/06/97, en que fue traspasada a China. Es una de las grandes potencias comerciales y bancarias del Mundo. De clima cálido y muy húmedo, es especialmente lluvioso el mes de marzo.
En la isla principal se apiñan los rascacielos, sedes financieras y comerciales, entre parques, mercados, barrios de pescadores y grandes hoteles. Frente a la isla, en el continente, la península de Kowloon aloja el mayor conjunto de comercios de toda Asia, los mejores hoteles y los mejores mercados. Artículos inimaginables pueden hallarse en el mercado al aire libre de Temple Street y en el de Jade. En sus proximidades puede visitarse el templo de la Diosa del Cielo (Tin Han). A Hong-Kong también pertenece otra multitud de islotes y los denominados Nuevos Territorios. Las excursiones por las islas y por éstos permiten descubrir un exótico paisaje rural entre montañas y valles, playas, edificios religiosos, etc. en el que se ha detenido el tiempo, de espaldas y en contraste con la vorágine del Hong-Kong central.
Por último, el folclore chino, exportado a todos los países con colonia china, es especialmente atractivo. No pueden olvidarse las danzas y desfiles de dragones y la espectacularidad de los fuegos artificiales en las celebraciones de fastos diversos.

Japón

Introducción

Estado asentado sobre un gran archipiélago en el Pacífico Occidental, compuesto por 4 islas principales y alrededor de un millar de pequeñas islas e islotes
Capital: Tokio.
En su mayor parte el territorio es muy accidentado en cuanto al relieve y amenazado por una permanente actividad sísmica, causante de la presencia de numerosos volcanes. El punto más elevado del país es, precisamente, el cono del volcán Fuji.
Clima: muy diverso, según islas, y modificado regionalmente por las disposiciones del relieve. Las regiones del interior son frescas y húmedas, en contraste con las de la vertiente pacífica, de más elevada y agobiante humedad ambiental. Las islas más meridionales disfrutan de climas templados, mientras que la isla de Hokkaido y las regiones septentrionales de la de Honsu conocen inviernos muy duros. Las precipitaciones son abundantes en toda época: en verano son producidas por los monzones y en otoño por los bastante frecuentes tifones de procedencia occidental y suroccidental.
En Tokio las Tª medias anuales oscilan en enero 3º C y julio 25ºC.

Recursos Turísticos

Japón es un gran país receptor de Tº, especialmente procedente de la propia Asia y de Oceanía. Ofrece recursos variados entre los que los principales son los de playa, los de montaña, con alpinismo y esquí, y los monumentales.
El principal destino turístico, con gran diferencia sobre los demás, es la capital y su área de influencia, en la que se explotan varios centros playeros.
La peculiaridad de las costumbres japonesas explica la existencia de dos tipos de alojamientos hoteleros: los de corte occidental, sin especial personalidad, y los genuinamente japoneses, con mobiliario, cocina, organización, ambiente, etc. nipones, que, no obstante, son cada vez más demandados por los turistas.
Cada isla es un mundo de bien diferenciadas costumbres, estilos arquitectónicos y de paisajes (preservados en un centenar de Parques Nacionales y Naturales). Sus volcanes son objeto de contemplación, su folclore es de lo más genuino, sus playas son otro mundo. Todo Japón armoniza su gusto por lo occidental con la conservación de su hª y sus ancestrales costumbres.

Tokio

Es una ciudad descomunal, un hormiguero de seres que ocupan enormes superficies. Masivas visitas se producen al Palacio Imperial, con unos bellísimos jardines, accesibles en buena parte. Muy visitado es también el Templo de Asakura Kannon. El barrio de Ginza es meta obligada para todo amante de la electrónica japonesa, aun cuando concentra también una gran gama de grandes almacenes y de tiendas con los más variados productos. Si quiere tenerse una buena panorámica de la ciudad y de su bahía hay que ascender a la Torre de Tokio.

Kyoto

Histórica capital imperial, destaca por su castillo de Nijo, por sus bastante más de 1.000 templos, entre los que el de Kinkakuji (Pabellón Dorado), por sus centenares de santuarios, por su gran Palacio del Emperador, sus productos artesanos (sedas, cerámica, juguetes) y por sus jardines, modelos mundiales de la jardinería nipona.
Otros destinos de interés son las ciudades de Kobe, Osaka, Nagoya (castillo y Mº de la Industria), Nara (otra antigua capital) ofrece varios palacios y templos. En el de Todaiji: se venera una impresionante estatua de Buda.

Compartir